RUTA DEL GOLLIZNO
(Recorrido Olivares - Moclín - Olivares)
(3 de octubre de 2015)
En este viaje faltan algunos miembros del grupo, a los que como a todos aquellos que en otras ocasiones no han podido participar en alguna actividad que se ha organizado, también se les echa de menos.
Deberíamos hacer lo posible por estar todos en la próxima.
Deberíamos hacer lo posible por estar todos en la próxima.
Dejamos los coches en el aparcamiento del cementerio de Olivares.
Hemos decidido iniciar la ruta en esta localidad para llegar a Moclín y regresar a este punto de partida. La ruta es de aproximadamente 10 km.
Parece que el tiempo no va a acompañar pues está nublado y hace algo de frío, de hecho ha llovido algo por el camino hacia Olivares.
Parte del grupo preparando las las mochilas y esperando al resto.
Parte del grupo preparando las las mochilas y esperando al resto.
Iniciamos la marcha con ganas y cargados de energía tras haber desayunado unos churros con chocolate.
Llegamos al inicio del sendero con algo de fresquito
Las lluvias de días anteriores han provocado que el agua del río baje turbia. Lo cierto es que echamos de menos las aguas cristalinas.
Nos adentramos en el lado izquierdo del cauce.
A los pocos minutos encontramos el primer puente que nos llevará a la orilla derecho del río.
Allí comenzamos el ascenso, el cual se prolongará hasta la localidad de Moclín. A los pocos metros encontramos la "fuente de la Ventura" con un agua cristalina. Algunos nos hacemos una foto junto a la misma.
Tras la breve pausa para beber agua seguimos el sendero. El desnivel del terreno comienza a aumentar y el suelo se vuelve más angosto.
Llegamos a uno de los puntos más llamativos, sobre todo por el contraste del paisaje y el discurrir del sendero por una "pasarela" sujeta en la pared de piedra tras cruzar un puente colgante.
Tras haber disfrutado del paso por la garganta por la que pasa el río, proseguimos el ascenso tras hacer una breve parada.
Una pequeña pausa por una parte del grupo para disfrutar de las vistas..
Poco más adelante llegamos a un pequeño mirador donde hacemos una corta parada para disfrutar del paisaje y tomar un tentempié.
Al llegar al mirador pensamos que habíamos "hecho techo" y que ahora el sendero que nos conducía a Moclín sería algo más llano. Sin embargo al iniciar la marcha y salir de una curva nos damos cuenta de que aún no hemos finalizado el ascenso.
Pocos minutos después, al salir de otra curva, quedamos sorprendidos al llegar a una zona habilitada para el descanso en el que hay un pequeño caño de agua que fluye de la roca. Simple y llanamente es como un precioso oasis en medio de la angosta sierra Allí nos cruzamos con otros senderistas que nos indican que lo peor del camino lo tenemos por delante y que aún nos quedan varias horas para finalizar la ruta. Ante esta información decidimos descansar y comer algo para afrontar el resto del camino.
Tras reponer fuerzas, o mejor dicho, tras haber comido por tercera o cuarta vez, nos ponemos de nuevo en marcha abandonando el pequeño oasis en el que hemos descansado, y nuevamente, tras salir de una nueva curva del sendero comprobamos que efectivamente nos queda un ascenso muy prolongado. El sendero se dirige al interior de un pinar, algo que se agradece pues el sol hace su aparición y comienza a calentar.
Al abandonar el pinar podemos observar cómo las murallas del castillo de Moclín coronan la cumbre.
Una vez en Moclín nos informan de que la localidad está en fiestas, por lo que después de tomar café nos dirigimos a la caseta ferial donde los vecinos del pueblo nos invitan a paella.
Tras haber disfrutado de un buen plato de paella y algunas bebidas fresquitas, nos disponemos a regresar a Olivares. Echamos un mirada hacia atrás para ver el castillo de Moclín sobre la localidad.
El descenso hasta Olivares se hace a través de un camino forestal, el cual presenta, en algunos de sus tramos más pendientes algo de peligro debido a la presencia de chinarro suelto, el cual ocasiona que algunos miembros del grupo resbalen sufriendo pequeñas caídas que les producen heridas leves. Sin embargo agradecemos haber realizado el recorrido en este sentido pues el descenso por la zona por la que hemos realizado el ascenso hasta Moclín habría sido, posiblemente, más peligroso al existir tramos con más desnivel y tratarse de un sendero.
A pocos metros de Olivares paramos nuevamente para tomar un último refrigerio.
Ya junto a los coches una pequeña parada para la despedida.










































Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarFantástico día, bonito paisaje, buena gente...q mas pedir?..... :)
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